Una pelea que habría involucrado a cuidacoches en calle Rivadavia, casi Belgrano, volvió a poner sobre la mesa una discusión que Famaillá todavía tiene pendiente: ¿debe regularse la actividad de los llamados “trapitos”?
El episodio ocurrió en una zona comercial y muy transitada. Según la información preliminar difundida, varias personas se enfrentaron a golpes en plena calle, generando interrupciones en el tránsito y preocupación entre quienes se encontraban en el lugar.
El problema no es exclusivo de Famaillá. Otros municipios tucumanos ya ensayaron respuestas diferentes.
En Yerba Buena, una ordenanza aprobada en 2018 prohibió el cobro informal por estacionar en la vía pública. Actualmente, además, su sistema municipal “Ojos en Alerta” permite reportar específicamente situaciones en las que cuidacoches intimiden a conductores o peatones.
En San Miguel de Tucumán, en cambio, el debate actual apunta a un nuevo sistema de estacionamiento que pueda ordenar la actividad e incorporar a quienes hoy trabajan informalmente como cuidacoches, bajo reglas y controles.
La discusión, entonces, no debería reducirse a estar “a favor o en contra” de quienes buscan un ingreso en la calle.
¿Famaillá debería crear un registro? ¿Identificarlos y asignarles zonas? ¿Prohibir que se exija dinero? ¿Establecer sanciones ante amenazas o peleas? ¿O directamente impedir el cobro por estacionar en la vía pública?
Lo ocurrido en el centro abre una oportunidad para discutir el tema antes de que otro episodio vuelva a ponerlo en agenda.
¿Qué debería hacer Famaillá con los cuidacoches?
















