La investigación por el hallazgo de más de 66 kilos de cocaína en el norte argentino continúa avanzando y ahora puso el foco sobre siete policías tucumanos que se encontraban en el lugar donde se desarrollaron los hechos.
La causa comenzó tras la denuncia de una persecución y un ataque a tiros sobre la Ruta Nacional 34. Sin embargo, el caso dio un giro cuando los investigadores descubrieron un importante cargamento de cocaína oculto en una camioneta, lo que derivó en varias detenciones
.Uno de los puntos que más llamó la atención de la Justicia fue la presencia de siete efectivos de la Policía de Tucumán en la zona. De acuerdo con la información que trascendió, los uniformados no contaban con autorización para intervenir en el procedimiento y sus superiores tampoco habrían sido informados de su presencia en el lugar.
Ante esta situación, la Justicia ordenó el secuestro de las armas reglamentarias y de los teléfonos celulares de los policías involucrados. Los dispositivos serán sometidos a pericias con el objetivo de establecer cuál fue su participación en los hechos y esclarecer por qué se encontraban allí.
En paralelo, la investigación también avanza sobre una médica de Gendarmería Nacional y una esteticista, quienes fueron detenidas luego de que se descubriera la droga escondida en el vehículo en el que se desplazaban.
Los investigadores buscan reconstruir el recorrido del cargamento, determinar cuál era su destino final e identificar a todas las personas involucradas en la organización. Además, se intenta establecer si existió algún tipo de colaboración, cobertura o protección por parte de integrantes de fuerzas de seguridad.
La causa continúa bajo la órbita de la Justicia Federal, que no descarta nuevas medidas y posibles imputaciones a medida que avancen las pericias y la recolección de pruebas.
















