Rodolfo Del Pero, de 38 años, fue diagnosticado con linfoma no Hodgkin y atravesó un tratamiento de alta complejidad en el Hospital Néstor Kirchner. Tras recibir el trasplante número 46 realizado en la unidad pública, fue dado de alta y regresó junto a su familia.
Rodolfo Del Pero, vecino de Famaillá, recibió el alta médica luego de atravesar un complejo tratamiento contra un linfoma no Hodgkin que incluyó un trasplante de médula ósea en el sistema público de salud de Tucumán.
El paciente, de 38 años, pasó varios meses entre estudios, tratamientos y períodos de aislamiento hasta llegar al procedimiento que necesitaba. Su caso se convirtió en el trasplante número 46 realizado en la Unidad Pública de Trasplante del Hospital Néstor Kirchner.
La enfermedad apareció en un momento especialmente difícil para su familia. Poco tiempo antes había fallecido su padre, a quien Rodolfo había acompañado durante su enfermedad.“Tenía muy enfermo a mi papá y, a los tres meses de que falleció, me dieron el diagnóstico a mí de que tenía cáncer”, recordó.
Inicialmente comenzó su atención en el sector privado, pero posteriormente conoció, a través de la doctora Flavia Figueroa, la posibilidad de continuar el tratamiento en el sistema público y acceder allí al trasplante.Durante aproximadamente dos meses y medio atravesó estudios y procedimientos previos. Luego llegó el período de aislamiento, necesario por la disminución de las defensas que implica este tipo de tratamiento.
El acompañamiento de su familia
Su mamá, María del Carmen Patt, contó que uno de los aspectos más difíciles fue atravesar el proceso a la distancia y esperar el momento en que Rodolfo pudiera regresar a su hogar.“Él ha tenido desde el primer momento una fortaleza tremenda. Me decía: ‘Mamá, Dios me ha mandado esto y tengo que seguir adelante’. Él me daba fuerzas a mí, a su esposa y a su hijo”, relató.
Durante la internación, el contacto familiar se mantuvo principalmente mediante videollamadas. Finalmente, después del trasplante y de los controles posteriores, pudo recibir el alta.
María del Carmen agradeció especialmente el acompañamiento recibido durante todo el proceso y destacó el trabajo de médicos, enfermeros y demás integrantes del equipo sanitario.
Rodolfo también puso en valor la atención recibida y señaló que una de las cosas que más lo sorprendió fue el trato humano de quienes lo acompañaron durante la internación, desde el personal médico y de enfermería hasta trabajadores administrativos y de limpieza.
Un tratamiento de alta complejidad realizado en Tucumán
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, destacó que el trasplante pudo realizarse íntegramente en la provincia y remarcó la importancia de que pacientes del interior accedan a tratamientos de alta complejidad sin necesidad de trasladarse a Buenos Aires.“Este paciente es de Famaillá y, a través de la red de servicios, pudo recibir respuesta en un efector público”, señaló.
El funcionario explicó además que este tipo de procedimiento requiere cuidados especiales debido a que previamente se reducen las defensas del organismo, lo que deja al paciente en una situación de gran vulnerabilidad.
Con el alta médica, Rodolfo inició ahora una nueva etapa de recuperación, con controles y cuidados específicos, pero nuevamente acompañado de cerca por su familia.
















